1900
“Esta corrupción en la política se extiende a todos los rincones de la república. Cada provincia tiene sus facciones políticas, la mayoría de ellas vinculadas con el círculo político en Buenos Aires, de donde toman sus señales y sus vicios. –“Sudamérica Social, Industrial y Política: Una Gira de 25.000 Millas en Busca de Información” (South America, Social, Industrial, and Political: A Twenty-five-thousand-mile Journey in Search of Information). Por Frank George Carpenter, 1900
2009
"…la corrupción [en Argentina] es un problema serio" (…) "La corrupción de funcionarios del gobierno y el fraude del sector de negocios privados es tema de quejas por parte de los inversores de los EE.UU.” –"Haciendo negocios en la Argentina: la guía comercial de 2009 para las empresas de EE.UU." U.S. & Foreign Commercial Service; U.S. Department of State, 2009
Quienes reconocen esta característica de nuestra sociedad argentina, no pueden dejar de al menos sentirse irritados con estas descripciones repetidas durante más de 100 años, aunque típicamente, el recordatorio se encontrará con la indiferencia, o con “...es cierto, esto sucede con la mayoría, pero menos mal que no es mi caso…”
Paradójico: el 65 % de los argentinos compran objetos robados, ¡pero el 80% dice que no lo haría! ¿Es que nadie piensa que cada vez que compra algo robado: un televisor, un equipo de audio, un repuesto de auto, un celular, una campera, o un CD, está alentando un próximo robo y luego hasta quizás la muerte de otra persona y hasta un familiar directo?
¿Se unirán estos a una marcha contra la inseguridad o la corrupción mientras hipócritamente forman parte del circuito de corrupción que realimenta?
¿Permanecerán en la superficialidad de las denuncias vacías?
“La vida es como una cebolla: hay que pelarla capa por capa, aunque a veces te haga llorar.” –Carl Sandburg
Pelando la Cebolla
Pelar la cebolla—para quienes no conozcan la metáfora—significa aprender mas sobre algo—incluso uno mismo—levantando sucesivas capas de conocimiento. No es fácil, ni sin dificultades, pero sólo descubriendo uno por uno sus múltiples estratos se puede saber si el núcleo esta íntegro o podrido. Se progresa hacia adentro, hacia verdades mas profundas, para comprender lo que se percibe en la superficie; buscamos la raíz, la verdadera semilla que dio origen a lo percibido. Desde allí, es más fácil preveer las consecuencias de nuestras acciones, o de nuestras indiferencias.
La metáfora no nos revela el final, sino que describe nuestra progresión de investigar, aprender y comprender. Es un proceso, un camino, capa tras capa, con baches y dificultades hacia un destino oculto e incierto. No sabemos si al final encontraremos buenas o malas noticias; no sabemos si nos dará alegría o pena; lo único seguro es que nos estamos acercando a la verdad.
Imaginen la vida como una cebolla, y verán que la mayoría de los Argentinos viven desde siempre sobre esa mustia y atezada capa superficial. Allí van cada mañana a emprender su rutina cotidiana. Allí nacen, laboran, hacen el amor, tienen hijos, ven televisión y algunos, opinan y se quejan en un blog. Allí se extinguen sin dejar más rastros de su existencia que una progenie palpitando sobre la misma capa que nunca tuvieron la entereza de abandonar.
Si tú te revigorizas con aprender, conocer, comprender, pensar… sal y diviértete en la capa superficial, pero trata de vivir más cerca del corazón de la cebolla.
¿En que capa vives tú?
Saludos
JT
Monday, February 22, 2010
Wednesday, February 17, 2010
El día que Favaloro se encontró con Darwin
Antes de cerrar su diario en ese 4 de Diciembre, hace 175 años, Charles Darwin observó:
“En la Sala de Buenos Aires no creo que haya seis hombres cuya honestidad y principios pudiesen ser de confiar. Todo funcionario público es sobornable. El jefe de Correos vende moneda falsificada. El gobernador y el primer ministro saquean abiertamente las arcas públicas. No se puede esperar justicia si hay oro de por medio. Conozco un hombre (tenía buenas razones para hacerlo) que se presentó al juez y dijo: ‘Le doy doscientos pesos si arresta a tal persona ilegalmente; mi abogado me aconsejó dar este paso’.”
Darwin, recordemos, cerró sus memorias de ese día opinando que los argentinos, “antes de muchos años temblarán bajo la mano férrea de algún dictador”.
En Julio 29, 2000, la Argentina se conmovió con el suicidio del Dr. René Favaloro. Triste y profundamente desilusionado, el famoso cirujano se despidió declarando:
“¡Lo que tendría que narrar de las innumerables entrevistas con los sindicalistas de turno! (…) Manga de corruptos que viven a costa de los obreros y coimean fundamentalmente con el dinero de las obras sociales que corresponde a la atención médica. Es indudable que ser honesto, en esta sociedad corrupta tiene su precio. A la corta o a la larga te lo hacen pagar. (…) En este momento y a esta edad terminar con los principios éticos que recibí de mis padres, mis maestros y profesores me resulta extremadamente difícil. No puedo cambiar, prefiero desaparecer. A mí me ha derrotado esta sociedad corrupta que todo lo controla.”
Si es que existe ese lugar donde se cree descansan eternamente todos los hombres buenos, imagino al Dr. Favaloro como un protagonista defraudado y derrotado por la deshonestidad de los argentinos, encontrándose con Darwin, e imagino además—si se me permite la licencia—que bien pudo haberse presentado concediendo: “amigo Darwin, cuan acertado estabas. Desde tu visita, por cierto que hemos temblado y sufrido bajo los caprichos de mas de un dictador, pero nuestro mal mayor no han sido los dictadores temporarios, sino la corrupción y deshonestidad medular de nuestras almas.”
Favaloro pereció tratando de sobreponerse a la innobleza de sus conciudadanos. Si en él hubiese pesado mas su razón que sus emociones, hubiera tal vez renunciado a su “eterno compromiso con mi patria” y permanecer con vida en cualquier otro lugar del mundo.
Cuando el argentino orgulloso de “sus” paisajes geográficos, trofeos futbolísticos, o asados con cuero, se encuentra frente a estadísticas que muestran lo que hubiese preferido no ver, ¿Qué es lo que piensa?
Una encuesta realizada por la Consultora Encuestadora ARESCO muestra que el 70% de los argentinos pagan coimas a la Policía para no ser multados; que el 68% de los argentinos mienten a la hora de declarar ganancias y bienes; que el 65% de los argentinos si encuentra una billetera con dinero y documentos se guarda el dinero y vuelve a tirar los documentos y que el 65% de los argentinos compran artículos que saben son robados. Curiosamente, en la misma encuesta, el 80% de los argentinos dicen que ellos “NO HACEN NADA DE ESTO”, es decir, los corruptos son todos los “otros”, menos el encuestado.
Estoy convencido que, si los trofeos, la geografía, las riquezas naturales y todos los otros falsos orgullos argentinos tuvieran una conciencia, se suicidarían tan avergonzados como el Dr. Favaloro.
Saludos,
GT
“En la Sala de Buenos Aires no creo que haya seis hombres cuya honestidad y principios pudiesen ser de confiar. Todo funcionario público es sobornable. El jefe de Correos vende moneda falsificada. El gobernador y el primer ministro saquean abiertamente las arcas públicas. No se puede esperar justicia si hay oro de por medio. Conozco un hombre (tenía buenas razones para hacerlo) que se presentó al juez y dijo: ‘Le doy doscientos pesos si arresta a tal persona ilegalmente; mi abogado me aconsejó dar este paso’.”
Darwin, recordemos, cerró sus memorias de ese día opinando que los argentinos, “antes de muchos años temblarán bajo la mano férrea de algún dictador”.
En Julio 29, 2000, la Argentina se conmovió con el suicidio del Dr. René Favaloro. Triste y profundamente desilusionado, el famoso cirujano se despidió declarando:
“¡Lo que tendría que narrar de las innumerables entrevistas con los sindicalistas de turno! (…) Manga de corruptos que viven a costa de los obreros y coimean fundamentalmente con el dinero de las obras sociales que corresponde a la atención médica. Es indudable que ser honesto, en esta sociedad corrupta tiene su precio. A la corta o a la larga te lo hacen pagar. (…) En este momento y a esta edad terminar con los principios éticos que recibí de mis padres, mis maestros y profesores me resulta extremadamente difícil. No puedo cambiar, prefiero desaparecer. A mí me ha derrotado esta sociedad corrupta que todo lo controla.”
(Ultima carta del Dr. René Favaloro/julio 29-2000 –14,30 hs)
Si es que existe ese lugar donde se cree descansan eternamente todos los hombres buenos, imagino al Dr. Favaloro como un protagonista defraudado y derrotado por la deshonestidad de los argentinos, encontrándose con Darwin, e imagino además—si se me permite la licencia—que bien pudo haberse presentado concediendo: “amigo Darwin, cuan acertado estabas. Desde tu visita, por cierto que hemos temblado y sufrido bajo los caprichos de mas de un dictador, pero nuestro mal mayor no han sido los dictadores temporarios, sino la corrupción y deshonestidad medular de nuestras almas.”
Favaloro pereció tratando de sobreponerse a la innobleza de sus conciudadanos. Si en él hubiese pesado mas su razón que sus emociones, hubiera tal vez renunciado a su “eterno compromiso con mi patria” y permanecer con vida en cualquier otro lugar del mundo.
Cuando el argentino orgulloso de “sus” paisajes geográficos, trofeos futbolísticos, o asados con cuero, se encuentra frente a estadísticas que muestran lo que hubiese preferido no ver, ¿Qué es lo que piensa?
Una encuesta realizada por la Consultora Encuestadora ARESCO muestra que el 70% de los argentinos pagan coimas a la Policía para no ser multados; que el 68% de los argentinos mienten a la hora de declarar ganancias y bienes; que el 65% de los argentinos si encuentra una billetera con dinero y documentos se guarda el dinero y vuelve a tirar los documentos y que el 65% de los argentinos compran artículos que saben son robados. Curiosamente, en la misma encuesta, el 80% de los argentinos dicen que ellos “NO HACEN NADA DE ESTO”, es decir, los corruptos son todos los “otros”, menos el encuestado.
Estoy convencido que, si los trofeos, la geografía, las riquezas naturales y todos los otros falsos orgullos argentinos tuvieran una conciencia, se suicidarían tan avergonzados como el Dr. Favaloro.
Saludos,
GT
Sunday, February 14, 2010
¿Así que odias a los gringos norteamericanos?
¿Así que odias a los gringos norteamericanos? Por AdrianaFuiYo. Soc.culture.colombia
Yo sé que los gringos son como son, Pero como decía un tío mío, son los únicos que han llegado a la luna y eso deberíamos de tomarlo en cuenta, y pongan atención a las palabras de [William J. H. Boetcker, a menudo erróneamente atribuidas a] Abraham Lincoln hace 150 años (más abajo).
Los invito a leer este mensaje desde la serenidad y la inteligencia que los caracteriza: ¿Por qué algunos odian a los Estados Unidos de Norte América?
» Le ganaron la guerra a los nazis y "no se quedaron" en (con) ningun pais europeo. ¿Cómo está Europa hoy en día?
» Le ganaron la guerra a los japoneses y "no se quedaron" en (con) Japón. ¿Cómo está Japón hoy en día?
» Recuperaron parte de Corea hasta el paralelo 38 y "no se quedaron" con Corea. (Basta comparar el desarrollo, economía, fuentes de trabajo y bienestar social de Corea de Sur hoy en día con el de Corea del Norte para evaluar quien salió mejor parado). ¿Y entonces?
A veces se vuelve fastidioso que el hobby de toda la humanidad sea hablar mal de los Estados Unidos. como si al hacerlo, se sintieran importantes. No solo los Chavistas comunistoides de América Latina , sino en general todo el mundo. En los últimos años en Venezuela se considera socialmente negativo decir algo bueno de los Estados Unidos. El colmo es que hasta los latinos que tienen en los Estados Unidos más de media vida, no encuentran nada bueno qué decir de USA , pero ahí siguen, pegados como garrapatas y no regresan a sus países de origen... Aquí hay tres ejemplos de respuestas ejemplares a dichos comentarios..
1) Cuando en Inglaterra, durante una gran conferencia, el Arzobispo de Canterbury le preguntó a Colin Powell si los planes de USA hacia Irak no eran otra cosa que mas construcción de "el imperio" por parte de George Bush, este le respondió lo siguiente: -"Con el transcurrir de los años, los Estados Unidos han enviado a muchos de sus mejores jóvenes, hombres y mujeres hacia el peligro, para luchar por la causa de la libertad más allá de nuestras fronteras. Las únicas tierras que hemos pedido a cambio han sido apenas las necesarias para sepultar a aquellos que no regresaron". Se hizo un gran silencio en el recinto...
2) Durante una conferencia en Francia, en la cual participaba un gran número de ingenieros de diversas nacionalidades, incluyendo franceses y americanos, en el receso, uno de los ingenieros franceses dijo serenamente: "¿Han escuchado la última estupidez de George Bush?... Envió un portaaviones a Indonesia para ayudar a las víctimas del tsunami.
¿Qué es lo que pretende hacer, bombardearlos?"
Un ingeniero de Boeing se levantó y respondió serenamente: -"Nuestros portaaviones tienen tres hospitales a bordo, que pueden tratar a varios cientos de personas. Son nucleares, por lo que pueden suministrar electricidad de emergencia a tierra, tienen tres comedores con capacidad para preparar comidas para 3.000 personas tres veces al día, pueden producir diariamente varios miles de galones de agua potable a partir de agua de mar, y tienen media docena de helicópteros para transportar victimas desde y hacia el buque. Nosotros tenemos once barcos iguales.
¿Cuántos buques así ha mandado Francia?" De nuevo, silencio sepulcral.
3) Un almirante de la Armada de los Estados Unidos estaba en una conferencia naval que incluía almirantes de la Armada americana , canadiense, inglesa, australiana, y francesa. Durante un cóctel se encontró con un grupo de oficiales que incluía representantes de todos esos países.
Todo el mundo conversaba en inglés mientras tomaban sus tragos, pero de repente, un almirante francés comentó que, si bien los europeos aprenden muchos idiomas, los americanos se bastan tan solo en el inglés.
Entonces preguntó: "¿Por qué tenemos que hablar inglés en estas conferencias? ¿Por qué no se habla francés?" - El almirante americano, sin dudarlo, respondió: "Tal vez es porque los británicos, los canadienses, los australianos y los americanos nos las ingeniamos para que ustedes no tuvieran que hablar alemán, por el resto de sus vidas"...
¡Se podría haber escuchado la caída de un alfiler...!
¿Saben dónde está el secreto de los americanos? Muy sencillo, hace más de 150 años aprendieron algo que en Latinoamérica pareciera que no hemos ni queremos aprender. Son sólo diez muy simples premisas:
Decálogo de William J. H. Boetcker, 1916 (a menudo atribuido erróneamente atribuido a Abraham Lincoln):
1.- Usted no puede crear prosperidad desalentando la Iniciativa Propia.
2.- Usted no puede fortalecer al débil, debilitando al fuerte.
3.- Usted no puede ayudar a los pequeños, aplastando a los grandes.
4.- Usted no puede ayudar al pobre, destruyendo al rico.
5.- Usted no puede elevar al asalariado, presionando a quien paga el salario.
6.- Usted no puede resolver sus problemas mientras gaste más de lo que gana.
7.- Usted no puede promover la fraternidad de la humanidad, admitiendo e incitando el odio de clases.
8.- Usted no puede garantizar una adecuada seguridad con dinero prestado.
9.- Usted no puede formar el carácter y el valor del hombre quitándole su independencia (libertad) e iniciativa.
10.- Usted no puede ayudar a los hombres realizando por ellos permanentemente lo que ellos pueden y deben hacer por sí mismos. A esto se pudiera agregar otra lección: "Un político puede engañar a unos todo el tiempo, y puede engañar a todos por algún tiempo. Pero lo que no podrá lograr es engañar a todos todo el tiempo".
"Socialism is a philosophy of failure, the creed of ignorance, and the gospel of envy, its inherent virtue is the equal sharing of misery.."
Traducción: - El socialismo es una filosofía del fracaso, el credo de la ignorancia, y el evangelio de la envidia, su virtud inherente es la distribución equitativa de la miseria. --Winston Churchill.
Yo sé que los gringos son como son, Pero como decía un tío mío, son los únicos que han llegado a la luna y eso deberíamos de tomarlo en cuenta, y pongan atención a las palabras de [William J. H. Boetcker, a menudo erróneamente atribuidas a] Abraham Lincoln hace 150 años (más abajo).
Los invito a leer este mensaje desde la serenidad y la inteligencia que los caracteriza: ¿Por qué algunos odian a los Estados Unidos de Norte América?
» Le ganaron la guerra a los nazis y "no se quedaron" en (con) ningun pais europeo. ¿Cómo está Europa hoy en día?
» Le ganaron la guerra a los japoneses y "no se quedaron" en (con) Japón. ¿Cómo está Japón hoy en día?
» Recuperaron parte de Corea hasta el paralelo 38 y "no se quedaron" con Corea. (Basta comparar el desarrollo, economía, fuentes de trabajo y bienestar social de Corea de Sur hoy en día con el de Corea del Norte para evaluar quien salió mejor parado). ¿Y entonces?
A veces se vuelve fastidioso que el hobby de toda la humanidad sea hablar mal de los Estados Unidos. como si al hacerlo, se sintieran importantes. No solo los Chavistas comunistoides de América Latina , sino en general todo el mundo. En los últimos años en Venezuela se considera socialmente negativo decir algo bueno de los Estados Unidos. El colmo es que hasta los latinos que tienen en los Estados Unidos más de media vida, no encuentran nada bueno qué decir de USA , pero ahí siguen, pegados como garrapatas y no regresan a sus países de origen... Aquí hay tres ejemplos de respuestas ejemplares a dichos comentarios..
1) Cuando en Inglaterra, durante una gran conferencia, el Arzobispo de Canterbury le preguntó a Colin Powell si los planes de USA hacia Irak no eran otra cosa que mas construcción de "el imperio" por parte de George Bush, este le respondió lo siguiente: -"Con el transcurrir de los años, los Estados Unidos han enviado a muchos de sus mejores jóvenes, hombres y mujeres hacia el peligro, para luchar por la causa de la libertad más allá de nuestras fronteras. Las únicas tierras que hemos pedido a cambio han sido apenas las necesarias para sepultar a aquellos que no regresaron". Se hizo un gran silencio en el recinto...
2) Durante una conferencia en Francia, en la cual participaba un gran número de ingenieros de diversas nacionalidades, incluyendo franceses y americanos, en el receso, uno de los ingenieros franceses dijo serenamente: "¿Han escuchado la última estupidez de George Bush?... Envió un portaaviones a Indonesia para ayudar a las víctimas del tsunami.
¿Qué es lo que pretende hacer, bombardearlos?"
Un ingeniero de Boeing se levantó y respondió serenamente: -"Nuestros portaaviones tienen tres hospitales a bordo, que pueden tratar a varios cientos de personas. Son nucleares, por lo que pueden suministrar electricidad de emergencia a tierra, tienen tres comedores con capacidad para preparar comidas para 3.000 personas tres veces al día, pueden producir diariamente varios miles de galones de agua potable a partir de agua de mar, y tienen media docena de helicópteros para transportar victimas desde y hacia el buque. Nosotros tenemos once barcos iguales.
¿Cuántos buques así ha mandado Francia?" De nuevo, silencio sepulcral.
3) Un almirante de la Armada de los Estados Unidos estaba en una conferencia naval que incluía almirantes de la Armada americana , canadiense, inglesa, australiana, y francesa. Durante un cóctel se encontró con un grupo de oficiales que incluía representantes de todos esos países.
Todo el mundo conversaba en inglés mientras tomaban sus tragos, pero de repente, un almirante francés comentó que, si bien los europeos aprenden muchos idiomas, los americanos se bastan tan solo en el inglés.
Entonces preguntó: "¿Por qué tenemos que hablar inglés en estas conferencias? ¿Por qué no se habla francés?" - El almirante americano, sin dudarlo, respondió: "Tal vez es porque los británicos, los canadienses, los australianos y los americanos nos las ingeniamos para que ustedes no tuvieran que hablar alemán, por el resto de sus vidas"...
¡Se podría haber escuchado la caída de un alfiler...!
¿Saben dónde está el secreto de los americanos? Muy sencillo, hace más de 150 años aprendieron algo que en Latinoamérica pareciera que no hemos ni queremos aprender. Son sólo diez muy simples premisas:
Decálogo de William J. H. Boetcker, 1916 (a menudo atribuido erróneamente atribuido a Abraham Lincoln):
1.- Usted no puede crear prosperidad desalentando la Iniciativa Propia.
2.- Usted no puede fortalecer al débil, debilitando al fuerte.
3.- Usted no puede ayudar a los pequeños, aplastando a los grandes.
4.- Usted no puede ayudar al pobre, destruyendo al rico.
5.- Usted no puede elevar al asalariado, presionando a quien paga el salario.
6.- Usted no puede resolver sus problemas mientras gaste más de lo que gana.
7.- Usted no puede promover la fraternidad de la humanidad, admitiendo e incitando el odio de clases.
8.- Usted no puede garantizar una adecuada seguridad con dinero prestado.
9.- Usted no puede formar el carácter y el valor del hombre quitándole su independencia (libertad) e iniciativa.
10.- Usted no puede ayudar a los hombres realizando por ellos permanentemente lo que ellos pueden y deben hacer por sí mismos. A esto se pudiera agregar otra lección: "Un político puede engañar a unos todo el tiempo, y puede engañar a todos por algún tiempo. Pero lo que no podrá lograr es engañar a todos todo el tiempo".
"Socialism is a philosophy of failure, the creed of ignorance, and the gospel of envy, its inherent virtue is the equal sharing of misery.."
Traducción: - El socialismo es una filosofía del fracaso, el credo de la ignorancia, y el evangelio de la envidia, su virtud inherente es la distribución equitativa de la miseria. --Winston Churchill.
Saturday, February 13, 2010
La patria, el paisaje, Maradona, Gieco y el espíritu.
Vivir implica, inevitablemente, enfrentarnos con picos y valles, felicidades y penas, y los desafíos de vivir en sociedad. En esta sociedad, cada día nace con alguna mala noticia: un nuevo conflicto, una ruta cortada, un muro levantado entre vecinos, un criminal suelto, una desilusión personal, o un placer no obtenido, acompañados con el sentimiento de desamparo cuando nuestros reclamos son ignorados, y con la desconfianza en las personas que piensan diferente.
Súbitamente, la vida parece perder sentido, los afectos parecen falsos, y los sueños se muestras esquivos. ¿Cómo se recupera el balance? ¿Cómo vencer la desesperanza, o la rabia? Algunos pocos buscaran consuelo en largas y solitarias caminatas; volcando sus frustraciones en oídos amistosos; entregándose a algún culto metafísico, o rezando una plegaria al Dios de su veneración. Pero el arquetípico argentino–apoyándose en la etérea imagen de la patria, los paisajes, los míticos recursos naturales, Maradona, o los lamentos de León Gieco–levantará su puño amenazante culpando sus penas a agentes extranjeros o el gobierno de turno, sin atreverse jamás a mirar introspectivamente dentro de si mismo, en las tortuosas profundidades de su propio espíritu.
Cuando un ciudadano pierde sus ahorros, o es víctima de un robo, una usurpación, la perdida de su empleo, un fraude, un engaño, la pérdida de un ser querido víctima de la violencia… ¿Cuánta retribución recibe de la épica Sanmartiniana, de la belleza de nuestros paisajes, de las aguas del sur, de la pampa húmeda, de la majestuosidad Andina, de la avenida mas ancha del mundo, de Maradona, o de los lamentos de León Gieco y otros íconos de la cultura popular? ¿Sirven estos para algo más que cubrir la vergüenza y la frustración con un manto de falsos orgullos?
Para estos, la introspección es una concepción solamente discursiva, una idea para ser dicha, o escrita, pero nunca realizada, excepto para exponerse como víctimas de una relación fracasada, o un abuso inmerecido donde la culpa, invariablemente, siempre es del “otro”. El arquetípico argentino no se re-inventa mirándose a si mismo y conquistando su circunstancia, él se defiende “negando” la realidad y su propia responsabilidad, y “proyectando” las culpas en terceros cercanos y distantes.
Naturalmente, la “introspección” queda como una obligación de los desapegados, con los riesgos de despecho y resentimientos con los que inevitablemente se los recibe. Es como el fenómeno del calamar, solo cuando sale de la nube de su tinta se da cuenta de la negrura que deja atrás.
Esta serie de posts nace con las conclusiones de las observaciones de toda mi vida, y las de todos aquellos quienes tuve el privilegio de leer y escuchar: Con notables excepciones, la sociedad argentina es corrupta desde su primer estrato social hasta el último.
1833: 29 de noviembre al 4 de diciembre
“La policía y la justicia son completamente ineficientes. Si un hombre comete un asesinato y debe ser aprehendido, quizá pueda ser encarcelado o incluso fusilado; pero si es rico y tiene amigos en los cuales confiar, nada pasará. Es curioso constatar que las personas más respetables invariablemente ayudan a escapar a un asesino. Parecen creer que el individuo cometió un delito que afecta al gobierno y no a la sociedad. (Un viajero no tiene otra protección que sus armas, y es el hábito constante de llevarlas lo que principalmente impide que haya más robos.) Las clases más altas y educadas que viven en las ciudades cometen muchos otros crímenes, pero carecen de las virtudes del carácter del gaucho. Se trata de personas sensuales y disolutas que se mofan de toda religión y practican las corrupciones más groseras; su falta de principios es completa. Teniendo la oportunidad, no defraudar a un amigo es considerado un acto de debilidad; decir la verdad en circunstancias en que convendría haber mentido sería una infantil simpleza. El concepto de honor no se comprende; ni éste, ni sentimientos generosos, resabios de caballerosidad, lograron sobrevivir el largo pasaje del Atlántico. (…) En mi opinión, antes de muchos años temblarán bajo la mano férrea de algún dictador.”
Saludos
JT
Fuente: Charles Darwin’s Diary of the Voyage of ‘H.M.S. Beagle’. Edited from the MS by Nora Barlow, 1933, Cambridge University Press.
Súbitamente, la vida parece perder sentido, los afectos parecen falsos, y los sueños se muestras esquivos. ¿Cómo se recupera el balance? ¿Cómo vencer la desesperanza, o la rabia? Algunos pocos buscaran consuelo en largas y solitarias caminatas; volcando sus frustraciones en oídos amistosos; entregándose a algún culto metafísico, o rezando una plegaria al Dios de su veneración. Pero el arquetípico argentino–apoyándose en la etérea imagen de la patria, los paisajes, los míticos recursos naturales, Maradona, o los lamentos de León Gieco–levantará su puño amenazante culpando sus penas a agentes extranjeros o el gobierno de turno, sin atreverse jamás a mirar introspectivamente dentro de si mismo, en las tortuosas profundidades de su propio espíritu.
Cuando un ciudadano pierde sus ahorros, o es víctima de un robo, una usurpación, la perdida de su empleo, un fraude, un engaño, la pérdida de un ser querido víctima de la violencia… ¿Cuánta retribución recibe de la épica Sanmartiniana, de la belleza de nuestros paisajes, de las aguas del sur, de la pampa húmeda, de la majestuosidad Andina, de la avenida mas ancha del mundo, de Maradona, o de los lamentos de León Gieco y otros íconos de la cultura popular? ¿Sirven estos para algo más que cubrir la vergüenza y la frustración con un manto de falsos orgullos?
Para estos, la introspección es una concepción solamente discursiva, una idea para ser dicha, o escrita, pero nunca realizada, excepto para exponerse como víctimas de una relación fracasada, o un abuso inmerecido donde la culpa, invariablemente, siempre es del “otro”. El arquetípico argentino no se re-inventa mirándose a si mismo y conquistando su circunstancia, él se defiende “negando” la realidad y su propia responsabilidad, y “proyectando” las culpas en terceros cercanos y distantes.
Naturalmente, la “introspección” queda como una obligación de los desapegados, con los riesgos de despecho y resentimientos con los que inevitablemente se los recibe. Es como el fenómeno del calamar, solo cuando sale de la nube de su tinta se da cuenta de la negrura que deja atrás.
Esta serie de posts nace con las conclusiones de las observaciones de toda mi vida, y las de todos aquellos quienes tuve el privilegio de leer y escuchar: Con notables excepciones, la sociedad argentina es corrupta desde su primer estrato social hasta el último.
1833: 29 de noviembre al 4 de diciembre
“La policía y la justicia son completamente ineficientes. Si un hombre comete un asesinato y debe ser aprehendido, quizá pueda ser encarcelado o incluso fusilado; pero si es rico y tiene amigos en los cuales confiar, nada pasará. Es curioso constatar que las personas más respetables invariablemente ayudan a escapar a un asesino. Parecen creer que el individuo cometió un delito que afecta al gobierno y no a la sociedad. (Un viajero no tiene otra protección que sus armas, y es el hábito constante de llevarlas lo que principalmente impide que haya más robos.) Las clases más altas y educadas que viven en las ciudades cometen muchos otros crímenes, pero carecen de las virtudes del carácter del gaucho. Se trata de personas sensuales y disolutas que se mofan de toda religión y practican las corrupciones más groseras; su falta de principios es completa. Teniendo la oportunidad, no defraudar a un amigo es considerado un acto de debilidad; decir la verdad en circunstancias en que convendría haber mentido sería una infantil simpleza. El concepto de honor no se comprende; ni éste, ni sentimientos generosos, resabios de caballerosidad, lograron sobrevivir el largo pasaje del Atlántico. (…) En mi opinión, antes de muchos años temblarán bajo la mano férrea de algún dictador.”
(Entrada del 29 de noviembre al 4 de diciembre de 1833,
en el Diario de Charles Darwin)
Saludos
JT
Fuente: Charles Darwin’s Diary of the Voyage of ‘H.M.S. Beagle’. Edited from the MS by Nora Barlow, 1933, Cambridge University Press.
Wednesday, February 10, 2010
Si metes basura, sacaras basura
Purgamentum init, exit purgamentum–Si metes basura, sacarás basura.
“Basura adentro, basura afuera” es una expresión asociada con el funcionamiento de la computadora para indicar el hecho invariable que lo que sale de ella es de la misma calidad de lo que entra. Aunque originalmente aplicado a la computación, este axioma mantiene su validez en todo tipo de sistema, ya sea político, económico, social o educativo: “Si metes basura, sacaras basura.” Lamentablemente, eludir este problema en computación es mucho menos complicado que en política.
En una conversación con un buen amigo—de carne y hueso el hombre—él me relato esta historia:
Juan B. y Domingo F. eran socios en una conocida pulpería venida a menos, en parte por una pobre administración, y en parte por una creciente y deshonesta competencia. Durante un calmo atardecer primaveral, en un rincón oscuro de la desierta pulpería, se los escucho en este dialogo:
Juan B.–¿Habéis leído Domingo esta noticia reportada sobre una nueva máquina que los norteamericanos han inventado?
Domingo F.–¿Qué hace esa máquina Juan?
Juan B.–Chorizos, hace chorizos Domingo.
Domingo F.–Ah siii, he escuchado de ella, la llaman “Democracia”. Es un invento viejo, pero ellos son los primeros en construir una que trabaje bien. ¡Hace los chorizos más deliciosos y alimenticios del mundo! Quizás nos venga bien tener una de esas “Democracias”, podría ayudarnos a reflotar nuestra pulpería… En mi próximo viaje iré a Norteamérica y traeré una “Democracia”.
Juan B.–¡Excelente idea Domingo!
Y así fue como, sin mucha ceremonia, una mañana Domingo F. se embarco en un largo viaje que lo llevaría por Europa y eventualmente los Estados Unidos.
Dos años más tarde, extasiado con las experiencias de su viaje, Domingo F. escribe a su socio y amigo anunciándole su regreso:
“…dondequiera que se reúnen diez yanquis, pobres, andrajosos, estúpidos, antes de poner el hacha al pie del árbol para construirse una morada, se reúnen al lado de una “Democracia”, y mientras comen en comunidad esos deliciosos chorizos, arreglan las bases de su asociación. Definitivamente, esta es la maquina que necesitamos para levantar nuestra pulpería a su antigua gloria; y con ella regreso.”
Con mucho esfuerzo y excitación, y la ayuda de unos pocos clientes todavía leales, Domingo F. y Juan B. logran trasladar la enorme maquina desde el puerto a la pulpería. Trabajaron día y noche durante una semana instalando la máquina, poniéndola a punto, y haciendo una inteligente campaña de “marketing”. Al séptimo día (se sabía que Dios tenía una afección particular por la geografía del lugar), reabrieron la pulpería.
Los paisanos, desilusionados con los malos chorizos que vendía la competencia, seducidos por la hábil publicidad de Domingo F. y Juan B., y con ansias de saborear los mejores chorizos del mundo, se congregaron nerviosos y expectantes en la pulpería. Todos querían su chorizo.
Pero las cosas no se desarrollaron como Juan B. y Domingo F. esperaban, los paisanos se miraban confundidos entre sí, y, con no disimulado disgusto, comenzaron a escupir y tirar los chorizos, unos al suelo otros a los mismos socios, armándose una de esas espectaculares bataholas particulares de clientes decepcionados y cargados de vino barato. El ambiente en la pulpería comenzó a ponerse violento, y algunos hasta comenzaron a tirar botellas y piedras a la máquina de hacer chorizos.
Refugiándose detrás del rustico mostrador, Domingo F. increpo duramente a su socio:
Domingo F.–¿¡Pero qué has hecho Juan!? ¿Si esta máquina no falla, porque no gustan los chorizos de la “Democracia”?
Juan B.–No sé Domingo… ¿Será porque usé carne de avestruz?
Domingo F.–¡Bárbaro¡ ¡Las buenas ideas no se matan así! ¿No leíste las instrucciones indicando que había que usar carne de chancho?
Juan B.–Si, claro que las leí, pero en estas tierras ya no quedan chanchos Domingo… Los que no fueron robados por las otras pulperías han partido a otras tierras…
En deferencia a la tolerancia del lector, dejo a su criterio escribir el epílogo de esta historia, pero recuerden, “Si metes basura, sacaras basura”.
Cuando la democracia, y la práctica política que se desarrolla bajo su protección, se alimentan con el material humano inadecuado, nos traerá igualmente resultados inadecuados.
Los Argentinos quieren creer en un nuevo líder, un nuevo partido político, o una nueva ideología, pero invariablemente confunden novedoso con eficaz; quieren creer en un nuevo presidente y nuevos representantes elegidos popular y democráticamente, pero estas, aunque imprescindibles, no son por si mismas condiciones suficientes, también deberán ser técnicamente capaces, y sentirse obligados a mandato de su pueblo, hacer promesas realizables y cumplir con ellas.
Sin duda existen en la nación individuos probos y honestos, carismáticos e inteligentes, y también, aunque necesarias, estas tampoco son cualidades en sí mismas y aisladas, suficientes para conducir este país. Los individuos con la habilidad y entrenamiento necesarios para administrar los bienes sociales y materiales Argentinos han sido destruidos, exiliados o corrompidos por la maquinaria política que todos han construido y todos se encuentra unidos en condenar.
Las calificaciones del nuevo liderazgo político son importantes, muy importantes. Pero mucho más importante es la calidad de nuestra ciudadanía, y esta comienza a adquirirse y cultivarse primero en la unidad familiar, y luego en las instituciones de enseñanza, ya sean públicas o privadas.
Es mediante la educación que los argentinos lograran una re-institución duradera de los valores éticos y democráticos en la ciudadanía, y la integración de valores éticos en la práctica del servicio público.
Saludos,
JT
“Basura adentro, basura afuera” es una expresión asociada con el funcionamiento de la computadora para indicar el hecho invariable que lo que sale de ella es de la misma calidad de lo que entra. Aunque originalmente aplicado a la computación, este axioma mantiene su validez en todo tipo de sistema, ya sea político, económico, social o educativo: “Si metes basura, sacaras basura.” Lamentablemente, eludir este problema en computación es mucho menos complicado que en política.
En una conversación con un buen amigo—de carne y hueso el hombre—él me relato esta historia:
Juan B. y Domingo F. eran socios en una conocida pulpería venida a menos, en parte por una pobre administración, y en parte por una creciente y deshonesta competencia. Durante un calmo atardecer primaveral, en un rincón oscuro de la desierta pulpería, se los escucho en este dialogo:
Juan B.–¿Habéis leído Domingo esta noticia reportada sobre una nueva máquina que los norteamericanos han inventado?
Domingo F.–¿Qué hace esa máquina Juan?
Juan B.–Chorizos, hace chorizos Domingo.
Domingo F.–Ah siii, he escuchado de ella, la llaman “Democracia”. Es un invento viejo, pero ellos son los primeros en construir una que trabaje bien. ¡Hace los chorizos más deliciosos y alimenticios del mundo! Quizás nos venga bien tener una de esas “Democracias”, podría ayudarnos a reflotar nuestra pulpería… En mi próximo viaje iré a Norteamérica y traeré una “Democracia”.
Juan B.–¡Excelente idea Domingo!
Y así fue como, sin mucha ceremonia, una mañana Domingo F. se embarco en un largo viaje que lo llevaría por Europa y eventualmente los Estados Unidos.
Dos años más tarde, extasiado con las experiencias de su viaje, Domingo F. escribe a su socio y amigo anunciándole su regreso:
“…dondequiera que se reúnen diez yanquis, pobres, andrajosos, estúpidos, antes de poner el hacha al pie del árbol para construirse una morada, se reúnen al lado de una “Democracia”, y mientras comen en comunidad esos deliciosos chorizos, arreglan las bases de su asociación. Definitivamente, esta es la maquina que necesitamos para levantar nuestra pulpería a su antigua gloria; y con ella regreso.”
Con mucho esfuerzo y excitación, y la ayuda de unos pocos clientes todavía leales, Domingo F. y Juan B. logran trasladar la enorme maquina desde el puerto a la pulpería. Trabajaron día y noche durante una semana instalando la máquina, poniéndola a punto, y haciendo una inteligente campaña de “marketing”. Al séptimo día (se sabía que Dios tenía una afección particular por la geografía del lugar), reabrieron la pulpería.
Los paisanos, desilusionados con los malos chorizos que vendía la competencia, seducidos por la hábil publicidad de Domingo F. y Juan B., y con ansias de saborear los mejores chorizos del mundo, se congregaron nerviosos y expectantes en la pulpería. Todos querían su chorizo.
Pero las cosas no se desarrollaron como Juan B. y Domingo F. esperaban, los paisanos se miraban confundidos entre sí, y, con no disimulado disgusto, comenzaron a escupir y tirar los chorizos, unos al suelo otros a los mismos socios, armándose una de esas espectaculares bataholas particulares de clientes decepcionados y cargados de vino barato. El ambiente en la pulpería comenzó a ponerse violento, y algunos hasta comenzaron a tirar botellas y piedras a la máquina de hacer chorizos.
Refugiándose detrás del rustico mostrador, Domingo F. increpo duramente a su socio:
Domingo F.–¿¡Pero qué has hecho Juan!? ¿Si esta máquina no falla, porque no gustan los chorizos de la “Democracia”?
Juan B.–No sé Domingo… ¿Será porque usé carne de avestruz?
Domingo F.–¡Bárbaro¡ ¡Las buenas ideas no se matan así! ¿No leíste las instrucciones indicando que había que usar carne de chancho?
Juan B.–Si, claro que las leí, pero en estas tierras ya no quedan chanchos Domingo… Los que no fueron robados por las otras pulperías han partido a otras tierras…
En deferencia a la tolerancia del lector, dejo a su criterio escribir el epílogo de esta historia, pero recuerden, “Si metes basura, sacaras basura”.
Cuando la democracia, y la práctica política que se desarrolla bajo su protección, se alimentan con el material humano inadecuado, nos traerá igualmente resultados inadecuados.
Los Argentinos quieren creer en un nuevo líder, un nuevo partido político, o una nueva ideología, pero invariablemente confunden novedoso con eficaz; quieren creer en un nuevo presidente y nuevos representantes elegidos popular y democráticamente, pero estas, aunque imprescindibles, no son por si mismas condiciones suficientes, también deberán ser técnicamente capaces, y sentirse obligados a mandato de su pueblo, hacer promesas realizables y cumplir con ellas.
Sin duda existen en la nación individuos probos y honestos, carismáticos e inteligentes, y también, aunque necesarias, estas tampoco son cualidades en sí mismas y aisladas, suficientes para conducir este país. Los individuos con la habilidad y entrenamiento necesarios para administrar los bienes sociales y materiales Argentinos han sido destruidos, exiliados o corrompidos por la maquinaria política que todos han construido y todos se encuentra unidos en condenar.
Las calificaciones del nuevo liderazgo político son importantes, muy importantes. Pero mucho más importante es la calidad de nuestra ciudadanía, y esta comienza a adquirirse y cultivarse primero en la unidad familiar, y luego en las instituciones de enseñanza, ya sean públicas o privadas.
Es mediante la educación que los argentinos lograran una re-institución duradera de los valores éticos y democráticos en la ciudadanía, y la integración de valores éticos en la práctica del servicio público.
Saludos,
JT
Sunday, February 7, 2010
Fantasías, mitos y mentiras
Cuando el hombre se reconoció como una criatura especial con la habilidad de pensar sobre su condición humana, se encontró con el dilema de explicarse los temores que no podía comprender. Mientras que algunos notables ejemplares humanos desafiaron su ignorancia con la observación y el experimento, otros se entregaban al embriagador confort gratuito de mitos y fantasías.
La humanidad evolucionó así en dos ramas divergentes pero siempre entrelazadas; por una corrieron aquellos que nos dieron el fuego, la redondez de la tierra, la anestesia y la luz eléctrica; por la otra corrieron aquellos que devoraban a sus enemigos para extraerles su poder, los que querían una tierra plana, los que quemaban enfermos, y los que quieren retroceder hacia la oscuridad de un pasado supuestamente mejor.
Están en todas partes, la única diferencia es la proporción de su concentración. Algunas regiones tienden a concentrar una gran proporción de borrachos estuporizados en sus fantasías; otras tienden a concentrar individuos despejados confirmando la Ley de Pareto.
Y así corre la historia, con mitos y leyendas por una vía y realidades cognoscibles por la otra; con el 80% de borrachos que se consuela de sus miserias culpando al 20% de despejados de haberles robado su prosperidad.
Argentina ha iniciado el 2010 con grandes expectativas fiesteras en celebración de su 200° Aniversario, y el aire se ha llenado de declamaciones patrióticas hurgando su historia y resucitando próceres innobles, gestas apócrifas, agravios distorsionados y toda otra fantasía que los eleva sobre la mediocridad imitada de sus vidas, los 80s se mezclan con los 20s.
En toda esa historia--donde probablemente la única verdad sea la llegada de Juan Díaz de Solís al Río de la Plata--que ha comenzado tan fervorosamente a ser re-editada y re-compuesta con llamados a una herencia indígena traicionada, el argentino enfrentado a su miseria y a sus niños hambrientos que conoce solo por las noticias, discursa sobre bellezas naturales que no goza, y despotrica contra enemigos y explotadores que existen solamente para justificar su fracaso.
Con este primer blog lanzado como desafío a los patrioteros argentinos, hago mi primera contribución al Bicentenario con mi recuerdo de ese patriota hoy tan celebrado, Mariano Moreno, el enjuto abogado, picado de viruela pero retratado en nuestras textos escolares con una complexión de falsificada lozanía. Se nos ha mentido no solo en su apariencia física, sino además en sus cualidades morales, con falsedades imaginadas para una sociedad carente de modelos ciudadanos.
Hoy, cuando con tanta pasión se denuesta el terrorismo de estado de la "guerra sucia", convenientemente se ignora al terrorista Mariano Moreno sentenciando sin que le temblara el pulso que "No deba escandalizar el sentido de mis voces, de cortar cabezas, verter sangre y sacrificar a toda costa, aun cuando tengan semejanza con las costumbres de los antropófagos y caribes".
O al imponer castigos y represalias y desposesión “A todo individuo que se ausente de esta ciudad sin licencia del gobierno le serán confiscados sus bienes sin necesidad de otro proceso que la sola constancia de su salida....Todo patrón de buque que conduzca pasajeros sin licencia de gobierno irá a la cadena por cuatro años y el barco quedará confiscado...Toda persona a quien se encuentre arma del rey...el que vierta especies contra europeos o contra patricios...o a quien se sorprendiese correspondencia con individuos de otros pueblos.... será arcabuceado, sin otro proceso que el exclarecimiento sumario del hecho”.
Como es el caso en la actualidad, nuestras fantasías y mentiras no se circunscriben únicamente al área política. La historia --la historia argentina por supuesto--cita al primer aeróstato con timón como un invento argentino creación de Miguel Colombise. Pero Colombise era un relojero holandés llegado a Argentina en 1808 con un invento que presentó al entonces virrey Santiago de Liniers solicitándole cuatro mil pesos para "fabricar un Aérostat, en el cual me ofrezco ir adonde se me mande, no siendo a una distancia para la cual se necesite instrumento de pilotaje, porque no es mi arte".
Claro, como ocurriría hoy, lo despidieron sin mayor contemplación. Cuando se produjo la Revolución de Mayo, el holandés solicitó a la Junta desde Mendoza, el 6 de agosto de 1810, permiso para regresar a Buenos Aires sin despertar sospechas por su condición de forastero. Cuando llegara a la capital porteña, Colombise ofrecía al gobierno patrio "su persona y servicios" para concretar su proyecto. Sin embargo, su petición volvió a ser rechazada con la manifestación gubernamental de que, en su tenor, "se descubre un proyectista, que para calificarlo de la calidad de muy malo, no se necesita más prueba que la de que el Señor Liniers le despreció el proyecto", y la tiraron al archivo. Una versión histórica responsabiliza al mismo Mariano Moreno del desprecio y la evaluación.
Pero la historia argentina registra a Miguel Colombise y su aeróstato como ¡el primer inventor y la primera invención "argentinas"!
Aunque se cuán inútil sería cualquier sugerencia a salir de la embriaguez patriotera y enderezar la historia pasada para enfrentar y construir con conocimiento y honestidad la historia futura, queda no obstante el entretenimiento de mirar el desfile de fantasías, mitos y mentiras desde el balcón de la sobriedad.
Antes de dar pena, los borrachos siempre son una buena fuente de humor.
GTeresco
Subscribe to:
Posts (Atom)








